Me asusta. De verdad me asusta cuando me pongo a pensar en esto. Supongo que muchos hemos evadido este pensamiento porque sabemos que algo estamos haciendo mal. Y cuando nos acordamos... lo volvemos a ignorar. ¿Y por qué lo ignoramos? Porque es más fácil. Es mucho más fácil desaprovechar el tiempo. Y creemos que nos divertimos... aunque al final hay algo que nos hace sentir insatisfechos con todo. Termina siendo frustrante, pero al día siguiente lo volvemos a repetir, y a repetir, y... adivinen qué, a REPETIR.
La otra manera de ocuparlo es todo lo contrario, y aunque no lo creas tiene muchas más posiblidades de "acción". Así es, para mí tiene mucho que ver con el APRENDER, y para aprender hay muchas posibilidades. Podemos aprender mientras salimos a caminar, cuando leemos, cuando practicamos cierto hobbie, cuando nos relacionamos e incluso cuando pensamos. No ese pensar cotidiano. Pensar de verdad.
Quizá suene cliché y un poco aburrido, pero la solución es simple. Organízate (con moderación) y muévete. Planea actividades al principio. No dejes las cosas a medias. Acciona. Luego fluirá.
¡APROVECHA TU Y!
